Recortar fotos y carteles de películas de las revistas. Otra costumbre con apogeo en los 80.

No sé si esta vieja costumbre de mi infancia y adoelscencia seguirá vigente hoy en día. No lo sé, pero creo poder decir que fue en los 80 cuando el recortar fotos, carteles y cualquier cosa relacionada con películas que nos gustaran de páginas de revistas o periódicos alcanzó su punto más alto.

Fotos como esta, de "Top Gun", inundaban las carpetas y las habitaciones de las chavalas adolescentes en los años 80.

Fotos como esta, de "Top Gun", inundaban las carpetas y las habitaciones de las chavalas adolescentes en los años 80.

Porque claro, a lo mejor eras una chavala modernilla y tal y en plena explosión de éxito de “Top Gun” o “Dirty Dancing” querías ponerte en la carpeta fotos de Patrick Swayze o escenas de la película, así que cogías tus tijeras y cada revista, periódico o publicación que andara por casa en la que se hablará de la película y salieran fotos era un víctima propicia para ser recortada y luego esa foto iba a parar a varios destinos posibles: la carpeta del cole, la mesa de estudio o el típico corcho que estaba colgado en la pared de tu cuarto, o directamente a la pared o la puerta. Y ya había decorado lo que fuera con una escena de tus pelis favoritas.

Los chavalotes también lo hacíamos, claro que sí. Recuerdo perfectamente recortar de alguna revista fotos y siluetas de películas como “Regreso al futuro”, “La Mosca” o “Gremlins”, que luego iban a parar a mi carpeta, a los forros de los libros o vete tú a saber a qué sitios (recuerdo pegar fotogramas de pelis en los muebles de mi cuarto, por ejemplo, o incluso en algún cuaderno en blanco, como si fueran albumes). Lo importante era poder decorar lo que fuera con nuestras escenas favoritas de las películas que estaban de moda entonces.

Una escena de "Robocop" que podría haber estado en cualquier carpeta o pared de cualquier chavalote de los años 80.

Una escena de "Robocop" que podría haber estado en cualquier carpeta o pared de cualquier chavalote de los años 80.

El sistema desde luego era así de rústico: solo necesitabas unas buenas tijeras y localizar la revista de turno en la que aparecía algún fotograma de cualquier peli o serie que molara en aquel momento. Después de eso, solo había que aplicarse con la tijera para que el recorte fuera limpio, y ya estaba, entocnes era el momento de ver donde poníamos nuestro nuevo trofeo recortado, para lo cual te armabas de celo, pegamento de barra, el forro del libro o carpeta o el siempre efectivo pegamento imedio.

Esta costumbre tan bonita fue desapareciendo poco a poco, o esa es la impresión que me da a mi, porque hoy en día es muy normal que haya miniposters, postales de películas, etc. pero en los 80 el material escaseaba y había que agudizar el ingenio a base de rebuscar en revistillas de las que compraban las abuelas. Estos recortes lo mismo te servían para decorar carpetas, paredes o lo que fuera que para hacerte caratulas de cintas de vídeo que grababas con la película en cuestión.

Lo mejor era cuando lo que recortabas era una silueta de un personaje, que la dificultad ya subía, y si te quedaba bien aquello era ya lo máximo, porque habías empleado un buen rato en recortar a conciencia el pelo o los detallitos pequeños. Recuerdo recortar una silueta de Chewbacca, con todo aquel pelo, no sé de que revista, alguna teleindiscreta o similar, y llenarme de orgullo al ver que había podido recortarla sin cometer ninguna masacre sobre la foto.

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Comentarios

Pienso que ya no es tan masiva esta linda costumbre de antaño, yo también recortaba las fotos y pegaba en dónde fuera, ahora se usa internet, una impresora y los poster salen hechos, ya no hay tanta magia. Saludos

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