El sargento de hierro (1986). Clint Eastwood, el marine definitivo.
Estoy seguro de que la primera vez que ví “El sargento de hierro” (cochambrosa traducción de “Heartbreak Ridge”) fue en casa de un colega después de alquilarla en VHS. No sé porque la alquilamos, pero fue una de las mejores decisiones de mi vida, que duda cabe.
“El sargento de hierro” es recordada por muchos por las frases que contiene la película, algunas tan sutiles como “como alambre de espinas y bebo napalm”
Nada más empezar “El sargento de hierro” lo primero que oyes es una frase del personaje de Clint Eastwood, Tom Highway, en la que si hay 10 palabras, 8 son tacos. Y acto seguido, una buena pelea en la carcel, y no llevamos ni 5 minutos de película. Esa es la tarjeta de presentación de “El sargento de hierro“, y oye, a mi me funcionó, porque la disfruté, y la disfruto, como un tocinete, con toda su violencia y exaltación de la virilidad a todo trapo.

El sargento de hierro, un tio duro pero de verdad, de los que acojona.
El argumento de “El sargento de hierro” es sencillo: un marine en los últimos años de su carrera militar, Tom Highway (encarnado por Clint Eastwood), un sargento de artillería, vuelve a uno de sus destinos anteriores en Estados Unidos, a hacerse cargo de un pelotón de reconocimiento, con la desaprobación de su superior, el mayor Powers (Everett McGill), que le ve como un soldado del pasado, como una máquina de matar vieja y caduca. Highway tendrá como misión enderezar al pelotón de marines, más ocupados bebiendo y pasando el rato que centrándose en su entrenamiento. A pesar de que el pelotón le odia por su caracter y por sus maneras de adiestrarles, cuando se vean obligados a entrar en acción real por la invasión de la isla de Granada, descubrirán que lo que Highway les ha enseñado no es otra cosa que la realidad de la guerra, y de eso Tom Highway sabe un rato, porque es veterano de Corea y Vietnam y en “El cerro de la muerte” (el “Heartbreak Ridge” del título original) él solo se cargó unos nidos de ametralladoras y recibió la medalla del congreso, uno de los máximos honores militares. A base de hacerles mil perrerías y de enfrentarse a todo y a todos con su particular y poco sutil estilo, el sargento Highway consigue que los hombres del pelotón de reconocimiento se comporten como lo que son, marines, y además se sientan orgullosos de ello, algo que necesitarán cuando les destinen al frente, en la guerra de Granada.
Si eres un alma sensible amante de las buenas maneras y la exquisita educación, no veas “El sargento de hierro” porque te pitarán los oidos durante toda la película.
“El sargento de hierro” no es una película que destaque por su sensibilidad o por su análisis de problemas sociales: es directamente un festival de frases y actitudes de supermachos, pero desde luego es políticamente incorrectísima y tremendamente divertida. Ha envejecido estupendamente y es hasta más divertida hoy que en su día. Escenas como la de “sueco” Johansson, uno de los marines del pelotón que pretende cargarse a Highway, son memorables:
Probablemente hoy en día nadie se atrevería a hacer una película como esta, en la que el personajed e Clint Eastwood se mete con todo Dios sin miramientos y haciendo coñas sueprcrueles de todo tipo. Tom Highway es como un cruce imposible entre Harry el sucio y el profesor más cabronazo que tuvisteis de niños. Para muestra, algunas de las frases que salen de la boca del sargento Tom Highway… simplemente inmejorables:
- “Mis cojones contra los vuestros, y perdereis”
- “Vete a machacártela por ahí, cara de perro, antes de que te rompa los morros”
- “Soy el sargento de artillería Highway. He bebido más cerveza, he meado más sangre, he echado más polvos y he chafado más huevos que todos vosotros juntos, capullos.”
Estas son solo algunas perlitas de “El sargento de hierro”, que está repleta de diálogos parecidos. Aquí teneis un par de recopilaciones de frases que no tienen ningún desperdicio. Para anotarlas mentalmente y soltarlas cuando la situación lo requiera:
Una de mis películas favoritas por su mensaje claro y sencillo: “Os voy a hacer falta hasta para haceros una paja”. así es Tom Highway, “El sargento de hierro”, fino y delicado como una barra de acero.
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Comentarios
[...] acojone del sargento ha sido imitado/homenajeado en multitud de películas posteriores, como en “El sargento de hierro” o “La chaqueta [...]
[...] muy bien y sorprende ver en estos papeles a actores como Everett McGill (el Mayor Powers en “El sargento de hierro“) o Ron Perlman o Rae Dawn Chong. Todos consiguen, sin decir ni una sola palabra, transmitir [...]

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