Copiar películas en los años 80, cuando la piratería era casi un arte.

Seamos realistas y sinceros: hoy en día copiar películas es algo realmente muy fácil. Tan solo tienes que sentarte delante de un ordenador, utilizar algún programa de ripeo de los cientos que hay y copiar de un DVD tu película favorita para poder verla todas las veces que quieras. Así de sencillo. Ni siquiera hay que ser un experto en informática ni invertir grandes cantidades de tiempo. Lo puedes hacer todo tú solo sin ayuda de nadie y tener copias privadas sin ánimo de lucro de tus películas.

Aquellas cintas VHS en las que copiabas las películas.

Aquellas cintas VHS en las que copiabas las películas.

Pero, ¿y si querías copiar una película en los años 80?. A veces pasaba, como me pasaba a mí, que había películas que directamente te encantaban, que eran lo mejor de lo mejor, y las querías ver una y otra vez, y solo tenías dos alternativas: esperar a que la hicieran por televisión y grabarla entonces para verla todas las veces que quisieras o alquilarla en el videoclub cada vez que quisieras verla (con el gasto que ello suponía). También podías comprarlas, de segunda mano o nuevas, pero estaba lejos de mi poder adquisitivo. Y estaba la tercera manera, que era la dificil y complicada: alquilar una película y copiarla de vídeo a vídeo. Bien de Beta a VHS o de VHS a VHS, ya que yo nunca tuve Beta. Todo esto sin ánimo de lucro ni para hacer negocio, sino como copia privada y personal. Esta era una gran costumbre ochentera, ahora olvidada y superada por las nuevas tecnologías.

Para empezar, el tema era complicado y requería bastante tiempo, porque necesitabas los siguientes elementos y seguir todos estos pasos:

  1. Necesitabas un amigo que tuviera otro vídeo o bien tener tú dos vídeos, algo al alcance de muy poca gente. En mi caso yo siempre quedaba con mi amigo José Manuel, otro fan como yo de las películas. El ponía su vídeo y yo ponía el mio.
  2. Había que reservar como mínimo una tarde entera de un día, porque claro, cada uno quería una copia de la película, o que suponía copiarla dos veces y eso era lo mismo que verla entera dos veces. O sea, como mínimo 3 o 4 horas para hacer 2 copias.
  3. Reservar la película que querías copiar en el videoclub, porque sino era difiil que estuviera libre una tarde entera una peli que fuera novedad, ya que además casi siempre estas operacioens clandestinas se hacían la tarde de los sábados o domingos.
  4. Conectar los dos vídeos entre sí con conectores RCA o con euroconectores, de forma que uno era el que reproducía la película y enviaba la señal (output) al otro vídeo (input) que era el que grababa la copia pirata de la película. Por supuesto, llevar un vídeo a casa de un colega no es ocmo llevar un DVD. Yo llevaba mi vídeo VHS en una bolsa de viaje y me iba con él a casa de mi colega en una vespino. Con un par…
  5. Hacer una prueba de que la película se copiaba bien, porque a veces como te liaras con los cables pensabas que habías copiado la película y nada de nada.
  6. Y después de echar la tarde y cambiar las cintas dos veces, ya tenías dos estupendas copias de la película que querías copiar.

A modo de ejemplo, yo copié de esta manera tan artesanal sin ningún ánimo de lucro, en plan copia privada, películas como “Aliens, el regreso”, “Depredador”, “Perseguido”, “La chaqueta metálica“, “La jungla de cristal” y muchas más, y por supuesto me ví cada una 10 o 15 veces, hasta aprenderme las típicas frases y algunos diálogos de cada peli.

En fin, esa manera de copiar películas si que significaba que te gustaran de verdad, porque tenías que pagar por el alquiler y en total echar 4 o 5 horas entre desplazamientos, montar vídeos y copiar… si pareciamos electricistas con tanto cable de por medio y nuestros padres mirándonos como si fuéramos unos locos.

Tags: , ,

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Hola,

Sí, qué tiempos, otro síntoma de la pérdida de la cultura del esfuerzo en la juventud actual jajaja. Llegarían luego los vhs con anticopy y todo, madre mía, la de horas que habré gastado copiando cintas. Y hasta hace bien poco la verdad, con el nuevo siglo seguía copiando vhs.

Un saludo.

Cuando llegó el anticopy yo usaba para grabar un VHS bastante antiguo que se pasaba la seguridad por el forro. La peli perdía algo de calidad pero se veía bien. Antes de eso pasaba las películas del sistema VHS al sistema 2000 (y como las cintas eran de doble cara me copiaba una película en cada una).
Antes te veías una de esas pelis que te gustaban unas 15 o 20 veces, hasta que te aprendías los diálogos, ahora con tanto material apenas si ves una película una vez, y nisiquiera te da tiempo a ver todas las películas que te bajas.

Enhorabuena por tu blog.

Que tiempos aquellos,yo me la pase tardes enteras copiando pelis,ahora no tiene mucha gracia,copias el link y a bajar peliculas se ha dicho.mi coleccion de vhs todavia esta intacta,junto con mi fiel vhs de 6 cabezales stereo jvc que es una joya de otra era mejor.

Madre mía, 6 cabezales!!!. Eso es el VHS más lujoso del mundo. Yo lo mejor que tuve fueron 4 cabezales y ya me parecía una calidad de otro planeta.

mis recursos no me daban para copiar peliculas en aquella epoca, pero como me hubiera gustado poder hacerlo cuando era chamo, ahora tengo todas esas peliculas en dvd que desde muchacho quize tener pero cuando los años pasan por uno, no en vano vale decir, cierta magia se pierde.. pero no toda jejeje..

Escribe un comentario

(requerido)

(requerido)